Sandwich mixto

El viernes por la tarde estaba a las 17h en la Gran Vía para intentar ayudar a mantener la zona delantera como no-mixta. Era una petición que se hacía desde la organización, el convocar a mujeres para hacer esta función.

Nos dieron unos petos lilas, y allí estábamos unas 20 mujeres en una misión imposible.

Al principio fue bastante bien. Era pronto, no había todavía mucha gente, y los pocos chicos que había en la parte delantera de la mani estaban localizables. Los hubo que entendieron que tenían una zona mixta donde estar y manifestarse, y los hubo que no, por supuesto.

“Esto es marginar”

A ver… marginar sería decirte que te fueras a tu casa porque ahí no pintas nada. NO era el caso. ¡Cuantxs más mejor!, ¿pero es tan difícil entender que se pide una zona para los colectivos de mujeres y para las mujeres en general?

¿Y te lo explican, y encima te enfadas? ¿En serio?

 

Luego había uno que tenía ganas de liarla e iba provocando a las mujeres del colectivo mujeres migrantes, otro con una bandera republicana que se quedó porque para huevos los suyos (lo siento, pero es que vaya tela de tío), un par que iban con las mujeres y se indignaron (a la par) bastante…

Lo mejor, un grupo de mujeres que iban con un colega. “Es nuestro amigo, es un aliado”. Bueno, si hubiera sido mi colega yo me hubiera ido con él a la zona mixta, les dije.

“Ah no. Nosotras queremos estar aquí, para visibilizarnos como lesbianas”

¿Verdad que en una manifestación convocada por mujeres racializadas que pidieran a las blancas ponernos a la cola, no te meterías en la zona delantera? Eso lo entendemos, ¿no? Pues eso.

 

Lo que me queda claro es que o se hace de otra forma (por ejemplo con más mujeres y/o con altavoces para explicar constantemente dónde y por qué está la zona mixta), o de nada sirve crear dos espacios. A la hora de haber empezado la mani, más o menos, ya estaba todo mezclado… Que oye, tampoco es que sea algo malo, pero entonces seamos realistas.

La manifestación nocturna del jueves sí fue otra historia 😉

nocturna

Chus

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Las beguinas

Con el máster que estoy haciendo estoy aprendiendo muchas cosas. Una de ellas en “Historia de las mujeres” ha sido la existencia de unas mujeres, las Beguinas, que según la Wikipedia “eran una asociación de mujeres cristianas, contemplativas y activas, que dedicaban su vida a la ayuda a los desamparados, enfermos, mujeres, niños y ancianos, y también a labores intelectuales. Organizaban la ayuda a los pobres y a los enfermos en los hospitales, o a los leprosos. Trabajaban para mantenerse y eran libres de dejar la asociación en cualquier momento para casarse”… desde el siglo XII.

Aquí lo interesante es saber que formaban comunas de mujeres independientes, que trabajaban en labores caritativas pero también para conseguir su propio sustento. Además, recibían educación de calidad, en artes como la música y la poesía, algo sólo accesible durante siglos a la nobleza y las religiosas.

Las Beguinas se expandieron rápidamente por Europa, pasando a ser perseguidas por herejía ya que la Iglesia las veía como oponentes que obtenían donaciones que bajo su punto de vista no debía recaer en ellas. Pagaron por sus libertades incluso con la muerte.

Aunque quien sabe si todavía existen…

Imagen relacionada

Lo importante de esta asignatura ha sido aprender a darnos cuenta de que la historia no es homogénea, que no se puede hablar de períodos históricos haciendo sólo referencia a que pasó X o Y sin explicar las excepciones y resistencias que parte de la sociedad ejercía contra el control político y religioso.

Amén, hermanas.

 

Para más información:

Crónicas de un Nómada – Las beguinas (RTVE)

Las beguinas: su historia y su forma de vida alternativa (blog)

Muere la última Beguina (El País)

Chus

Roles de género, determinismo biológico y otros palabros

Vivimos en una sociedad donde, tal y como explica Butler en una de sus recientes conferencias, desde el momento de nacer nuestra vida queda determinada por aquello que tenemos entre las piernas debido al determinismo biológico sexual (lo que determina qué y cómo debe ser una niña/niñoa) existente en nuestra cultura occidental.

El sexo biológico es lo primero que se comprueba no solo para diferenciarnos entre hombres y mujeres (incluso cuando no queda clara esta diferencia, como pasa con las personas intersexuales), sino también para determinar lo que seremos y lo que se espera que seamos.

El hecho que desde pequeñas a la niñas se nos asigne ya ciertos roles y nos asocien a ciertos simbolismos no es algo banal: desde el hecho de perforar los lóbulos de las orejas a las niñas para ponerles pendientes y evidenciar que son niñas, al rosismo y princesismo asociado constantemente a las niñas (lo vemos en la ropa “para niñas” de las tiendas, a la temática de las fiestas de cumpleaños, a los juguetes y muñecas que se les regala…), pasando especialmente por la educación social y cultural donde se asume que las chicas son buenas, dóciles y listas (aunque no demasiado), y los niños son valientes, fuertes y activos.

Cuando desde la infancia son estos mensajes los que te rodean y no tienes otros referentes ni nadie que te refuerce el mensaje que no pasa nada si te gusta lo que es “de niña”, pero que tampoco pasa absolutamente nada si te gustan las cosas “de niños”, para mí es un problema. ¿Por qué no les puede gustar a las niñas jugar a la pelota con los niños, o no les podemos permitir jugar con camiones porque preferimos que jueguen con cocinitas y muñecas? ¿Por qué es un problema que a una niña le guste vestir “como un niño” o al revés?

niño

Hablando de… ya comenté en otro post el tema de la ropa “para niñas” y “para niños”, pero esta niña lo explica mejor que yo:

 

 

Si dejáramos a las personas ser lo que quieren ser, sin limitaciones, sin restricciones, sin condicionantes de cómo ser o no “diferente”. Si dejáramos de estigmatizar… Para esto es necesario un cambio radical en la cultura, desarmar muchos discursos simbólicos machistas, y también estructuras de poder patriarcales.

Tristemente, tras tantos años de lucha feminista, LGTBQI y de justicia social, el escenario que planteo parece todavía muy lejano.

Chus

Feliz falsedad

Voy a escribir algo rápido para retomar el blog, que lo tengo olvidado (muchas cosas han pasado durante los últimos meses).

Ya que estamos en estas fechas, por qué no hablar de la navidad. Esa época donde estamos obligadxs a consumir, quedar con la familia aunque no te apetezca, yendo a comidas o cenas de empresa de forma obligatoria cuando lo que te apetecería sería quedar con 2 o 3 de tus compañerxs para birrear y charlar, “pasarlo bien” de forma obligada, pasar horas en la cocina y buscando regalos en espacios llenos de demasiada gente, etc. etc.

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Qué va, no soy ninguna destroyer anticonsumismo, pero hace años que decidí no dejarme llevar por algo en lo que NO creo, NO me hace feliz, y que veo como una forma salvaje de gastar y pasar horas comiendo. Por no hablar de todas esas mujeres que se pasan horas (y con suerte, alguien les “ayuda” en la cocina o preparando la mesa) pensando menús, yendo a comprar, gastando dinero, haciendo los preparativos, cocinado y limpiando.

Bueno, eso en las casas en las que se pueda celebrar. Porque ya sabemos que hay mucha gente que no puede hacer gastos extras ni siquiera para comprar juguetes para sus niñxs. Cosa que siempre me ha parecido de lo más triste del mundo porque ya que les vendemos la historia de Papá Noel y los Reyes, la magia y todo lo demás, todxs deberían recibir algo por navidad.

Y claro, luego están esas grandes conversaciones (léase con ironía) que se alargan durante horas y en las que es fácil que salgan temas que no te interesan o que te interesan demasiado como para quedarte callada. Y claro, se lía parda.

giphy

 

Irantzu Varela lo explica muy bien este vídeo:

 

En fin… que ¡feliz Yule!

pagan

Chus

(la rancia a la que de la navidad sólo le gustan las vacaciones)

Aborto legal, seguro y gratuito

Esta entrada se la dedico a un amigo, con mucho cariño.

El otro día estuvo él hablando de su posición respecto a este tema. Y me pilló en uno de esos momentos que te pondrías a debatir pero no te apetece demasiado porque oye, además estás en una fiesta y te apetece más bailar.

Total, que no me quise explayar en un contra-argumento que le explicara por qué las mujeres deben tener acceso a un aborto legal, seguro y gratuito, porque mi amigo no está a favor del aborto.

Tu argumento “si X se legaliza, todxs van a hacer Y” no me sirve.

Un ejemplo muy claro, y es un ejemplo, está en el miedo de muchxs padres y madres a que a sus hijxs se les enseñe educación sexual en el colegio o instituto. Tú eres padre y todavía tus niñas no tienen la edad para recibir ésta información, pero llegará el día en que os tengáis que plantear cómo tratar ciertos temas.

El argumento de que explicar ciertos temas relacionados con el consumo de drogas o la sexualidad, por ejemplo, va a llevar a los pre-adolescentes y adolescentes a llevar de cabeza a consumir o practicar sexo es muy tramposo. Porque les expliquemos o no, van a tener acceso por canales varios (y muy fácilmente) a información y productos varios.

Relacionado con esto, recomiendo mucho el programa Oh my goig! de BTV, muy didáctico, súper recomendable, y dirigido a adolescentes. Éste en un vídeo MUY interesante sobre el aborto en España:

 

Precisamente la educación sexual, el acceso a la información (a la que no tienen muchísimas personas) y la anticoncepción, es lo que puede ayudar a evitar esas supuestas situaciones de embarazos no deseados y potenciales abortos. Enseñemos a la gente a protegerse, no sólo del embarazo, también de las enfermedades de transmisión sexual ¿no?. Esas que hoy día siguen siendo tan numerosas porque se sigue practicando sexo de forma no segura. Hay que ayudar a entender qué prácticas son peligrosas, para ser más conscientes de lo que puede pasar, para poder tomar decisiones, para ser más realistas y madurxs.

Y, sí, claro que habrá personas que aborten porque tengan relaciones de riesgo, no tomen precauciones, etc. Igual que hay otras que tienen el mismo tipo de relaciones, se quedan embarazadas, no abortan, y más adelante se desentienden de sus hijxs. De primera mano lo digo.

Eso pasa y seguirá pasando.

Pero si una mujer se queda embarazada porque se rompe un condón, porque se le olvidó tomar la píldora cuando tocaba, o lo que sea, incluida una noche loca en la que dos personas se “olvidaron” de tomar precauciones, tiene que poder decidir qué hacer si se queda embarazada. No vale el “pues lo tienes porque lo tienes que tener, porque “lo dice la ley”, porque “es pecado” o por cualquier otro motivo político, social o cultural. Me da igual. La clave del asunto para mi está en poder decidir libremente y poder utilizar un servicio de forma segura que no ponga en riesgo la salud y vida de la mujer. Las mujeres debemos poder acceder al aborto porque debemos poder decidir qué hacer con nuestra vida y cuerpo, y si queremos o cuando queremos tener hijxs.

Es así de fácil, o de complicado para algunxs.

Podría hablar de historias de personas cercanas: de quien se quedó embarazada sin quererlo de una relación que acababa de empezar y aún así quiso seguir adelante con el embarazo. De quien abortó porque no era el momento y ni ella ni su pareja lo buscaban. Quien tuvo que viajar hace años al extranjero porque en España no se podía abortar… Quien ha tenido media docena de hijxs y se ha desentendido dejándolos a cargo de terceras personas. Quien se quedó embarazada por accidente o descuido, y aún así siguieron adelante porque a pesar de todo, un miembro más en la familia era un regalo.

Últimamente me he cruzado por la calle con parejas o mujeres muy muy jóvenes con bebés. ¿Es mejor tener críxs con 16 años, con todo lo que implica, que abortar? Pues supongo que depende del contexto, de la situación familiar, de cómo se planteen esas personas que acaban de ser madres y padres su futuro…. Incluso pudiera ser algo buscado, pero… Quizás no. ¿Y qué pasa con esas adolescentes que se quedan embarazadas y donan a otras familias sus hijxs? ¿Os acordáis de ese programa de la MTV?

Y más…. ¿Es legítimo obligar a una niña de 12 años (o los que sean) a parir aunque se haya quedado embarazada por violación como pasa en otros países? ¿Casarla con su violador y asegurarles una vida más que miserable?

Ya, eso no pasa en España, pero pasa. Y de todas estas cosas hablamos cuando hablamos del derecho al aborto.

No es un tema para nada fácil, pero la negación de lo que es un derecho fundamental se puede convertir en algo muy peligroso (si no se lo pregunten a las mujeres que tuvieron que salir de España para poder abortar no hace tantos años o las que lo hicieron en situaciones precarias, algunas muriendo por el camino).

No nos engañemos: que políticamente se niegue este derecho es una imposición patriarcal por el control del cuerpo y vida de las mujeres, y de su capacidad de reproducción. Y esto es así, señorxs.

Yo no tengo hijxs, no los voy a tener, estoy a favor del aborto, pero si me quedara embarazada no creo que tuviera tan clara la opción de abortar porque sé que es algo traumático que te puede llegar a marcar de por vida. O no.

Con esto quiero decir, que tomo las decisiones necesarias para intentar no pasar por situaciones que sé no son fáciles, pero quiero poder tener derecho a decidir qué hacer con mi vida.

Y viva la vida.

[¡¡Y qué miedo les da a algunos que las mujeres consigamos derechos!!! No vaya a ser que nos revolucionemos contra lo que nos imponen o quieren imponer por ley…]

¡Nos leemos!

 

“Yo no soy racista pero…” sí

Hoy, escuchando un noticiero en la TV, la presentadora preguntaba a un hombre (no me he quedado con quien era exactamente) si España es un país racista. La entrevista estaba relacionada con la inmigración ilegal, y él era alguien “experto” en el tema.

La respuesta fue algo como “en España hay menos racismo que en otros países”.

Hombre, claro. Seguramente hay menos inmigración (legal e ilegal) que en otros países, y quizás por eso menos racismo (porque las personas nacidas en España que son racializadas supongo que en ese momento no entraban dentro del bote). Tampoco ha especificado qué otros países, así que me quedo con la duda.

Pero… ¿España no es racista?

 

Yo como blanquita privilegiada más que opinar voy a dejar aquí una serie de noticias/testimonios/ejemplos muy recientes, y esto solo es una pequeñísima muestra:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“El indignante hilo sobre el racismo hacia una chica con hijab en una entrevista de trabajo” (Publico)

“Vais a morir putos moros: aparecen pintadas xenófobas en una mezquita de Tarragona” (La Sexta)

“Arriba España” (Programa ’30 Minuts’ de TV3)

 

No sé… ¿y si dejamos a las personas afectadas, a “lxs otrxs”, que nos digan si sufren o no racismo? No es tan difícil de entender, y lo otro es negar lo evidente.

 

Para información oficial sobre movimientos migratorios y temas relacionados recomiendo:

Eurostat

OECD

Amnistía Internacional

ACNUR

INE

 

¡Nos leemos!

 

Princesismo

Hace pocos días me explicaba una pareja de amigos que habían estado en una fiesta de cumpleaños de una de las amigas de sus hijas, de temática “princesil”.

Dieron por supuesto, cuando me lo estaban explicando, que me iba a molestar. Bueno, dentro de que siempre digo lo mismo (que cada unx haga lo que quiera con su vida y la de sus críxs), me molesta profundamente que sigamos siendo tan ciegos ante algo tan evidente como es que alimentar ciertos simbolismos desde la infancia es alimentar y enseñar a esxs niñxs un sistema social y cultural basado en roles de género rígidos.

Que si a tu niña le gustan las princesas y le quieres hacer una fiesta acorde, pues estupendo. ¿Le has animado a pensar en otras opciones? ¿Le has explicado que por ser niña no tiene por qué quedarse solo con eso? (no estoy dando por supuesto que a esa niña en concreto no le gusten otro tipo de cosas “de niños”, ojo)

Porque a mi lo que me enfada, o mejor dicho, me entristece, es precisamente eso: que no les expliquemos a esas personas pequeñitas que todos los colores, actividades, temáticas fiesteras, ropas, lecturas y demás es tanto de “niños” como de “niñas”.

Y si lo explicamos, lo practicamos, y lo compartimos, y resulta que a una niña le siguen gustando las princesitas y las cositas rosas, pues oye, tampoco pasa absolutamente nada.

¿Pero qué pasa si tu hijo te dice que le gustan las princesas, que quiere celebrar su cumpleaños poniéndose un vestido de princesa, e invitar a sus amigos y amigas a su fiesta de temática “princesil”?

Pues eso.

Every Girl Every Boy
‘Every Girl Every Boy’ de Laura Newburn, J.T Bunnel, Irit Reinheimer. Basado en el poema de Nancy R Smith

Miquel Missé en una de sus conferencias que circulan por Youtube explica la anécdota de que alguien que conoce y trabaja en una tienda de ropa le comentaba un día cómo cuando entran niños a la tienda a mirar la ropa “de niña”, de entrada no le dicen nada los padres, pero después de un rato les hacen ir a la sección “de niños” para comprar ropa “de niño” no vaya a ser que quiera una camiseta “de niña” o una preciosa faldita.

Mientras sigamos separando por género, esto no va a cambiar nunca. Ni en la tienda de ropa, ni en los colegios, ni en las familias, ni en ningún contexto social.

So… get fluid, my friend.

Y una reflexión final: tampoco se trata de decirles a las “niñas” que hagan cosas de “niños” porque puedan (y pueden) hacer lo que quieran. Y viceversa.

Eso es básicamente aplicar los roles de forma inversa. No utilicemos etiquetas. No asignemos categorías. Dejemos que hagan las cosas que quieran hacer sin juzgar ni recriminar ni decirles que no pueden hacer X porque socialmente no se vaya a aceptar o entender.

¿Quien no lo va a entender? ¿quien no entiende que una niña quiera jugar en el equipo de fútbol de su colegio con los chicos o que un niño haga baile clásico?

Pues eso.

 

¡Nos leemos!